Anemia: un vínculo de riesgo a padecer del mal de Parkinson

El mundo de la medicina ha avanzado a pasos agigantados. Hoy en día, existen diversos métodos para detectar la mayoría de enfermedades a tiempo; también los medicamentos y tratamientos para contraatacarlas o controlarlas. A pesar de ello, científicos en la medicina siguen buscando otras posibilidades, como: el vínculo de una enfermedad con otra. Y recientemente, han encontrado que existe una correlación entre la anemia y el mal del Parkinson.

 “Nos sorprendió descubrir que la anemia crónica o niveles bajos de hemoglobina tenían una vinculación con el riesgo para la enfermedad de Parkinson, entre 20 a 30 años después”, dijo Walter Rocca, médico neurólogo de la Mayo Clinic y lider de la investigación.

¿Qué es la anemia?

 La anemia ocurre cuando la sangre no tiene suficiente hemoglobina (proteína en los glóbulos rojos que transporta oxígeno desde los pulmones hacia el resto del cuerpo). Una de las causas comunes de la anemia es la falta de hierro, ya que el organismo necesita hierro para fabricar hemoglobina.

 “En el estudio, que se analizaron los casos de 196 personas que desarrollaron la enfermedad de Parkinson, desde 1976 hasta 1995, se observó tanto anemia diagnosticada por un médico como valores bajos de hemoglobina”, dijo Rocca. 

 Rocca aseguró que se trata de un estudio inicial y que aún es necesario realizar más estudios para confirmar los resultados completamente. Aún no queda clara la causa de esta relación, pero Rocca dijo que continuará con la investigación y que ésta podría derivar en nuevas formas de evitar o tratar la enfermedad de Parkinson.

¿Qué puede causar la anemia?

 Los médicos tienen una lista de situaciones que podrían ocasionar bajos niveles de hierro, entre los que se encuentran la falta de hierro en la dieta, crecimiento acelerado entre los niños, el embarazo, y la pérdida de sangre.

 Por eso, los dietistas recomiendan tener una alimentación balanceada que contenga hierro y también vitamina C: que es el transportador del hierro en el organismo. Por eso es importante comer carne con vegetales y ensaladas; éstas ayudan a que el cuerpo absorba el hierro”, dijo la nutricionista Malena Perdomo.

 Según Perdomo, el mito de que demasiado consumo de hierro puede engordar, es incorrecto; aunque todo debe hacerse con moderación. Media taza de frijoles, gran proveedor de hierro, puede ser equivalente a una rebanada de pan. 

Comidas con alto contenido de hierro:

– Hígado y otras carnes  ///  – Mariscos.

– Frutas secas como ciruelas pasas y uvas pasas.

– Vegetales verdes  ///   – Granos enteros.

– Panes y cereales fortificados con hierro.

Fuente: elaviso.com

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