Dan a conocer en congreso últimos avances en detección precoz de Alzheimer

Murcia, 26 may (EFE).- Los avances sobre la enfermedad de Alzheimer y su detección precoz a través del olfato, de un nuevo sistema informático o del bloqueo de la “inflamación” que acaba con las neuronas, son algunos de los avances presentados hoy en el XI congreso nacional de Reales Academias de Medicina de España, que se celebra en Murcia.

A esta primera sesión, inaugurada por delegado del Gobierno, Rafael González Tovar, han asistido médicos y miembros de academias de Baleares, Galicia, Sevilla, Cádiz y Salamanca, entre otras.

El doctor Carlos Barcia, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia, ha expuesto la ponencia “procesos inflamatorios y neurodegeneración” que investiga desde hace dos años junto a un equipo de diez personas.

Ha explicado que junto a la muerte neuronal que se da en enfermedades como el Parkinson y otras neurodegenerativas existen otras células (gliales) que desarrollan un fenómeno llamado “inflamación” al segregar unas proteínas que matan a las neuronas sanas.

Barcia, que ha trabajado con anterioridad en la universidad UCLA de Los Ángeles (EEUU), ha dicho que la novedad del proyecto, que se va a publicar en un futuro próximo, es la detección de unas “citoquinas” que, mediante fármacos -como antiinflamatorios o anticuerpos-, pueden bloquear esa producción y preservar las células “buenas”.

Ha indicado, en declaraciones a Efe, que a nivel mundial ya existen estudios epidemiológicos que determinado que el uso de antiinflamatorios rebaja la posibilidad de padecer Parkinson, y que en la actualidad esta enfermedad tiene un buen tratamiento que permite a los pacientes llevar una vida “casi normal. No se cura pero se controlan bien los temblores”.

Este investigador murciano ha indicado que en la actualidad el esfuerzo se centra en encontrar diferentes métodos para bloquear esas “células malas” para reducir los factores inflamatorios, y ha subrayado que la investigación es válida para otras patologías neudegenerativas.

Ricardo Insausti, catedrático de Anatomía y Embriología Humana de la facultad de Medicina de la Universidad de Castilla La Mancha, ha dado a conocer en su intervención los avances en la detección precoz del Alzheimer mediante el desarrollo de un programa informático, que está en la última fase de investigación.

El doctor Insausti, que ha realizado trabajos en universidades norteamericanas, ha explicado que en la actualidad existen algunos métodos de detección pero que el programa, financiado por el ministerio de Industria, mejora los existentes al visualizar el cerebro con imágenes de resonancia que las transforma y reconstruye para detectar la muerte neuronal y las consiguientes atrofias que producen las enfermedades neurodegeerativas.

Se ha aumentado la precisión de los actuales, con aspectos morfológicos para tener un conocimiento más detallado de las zonas afectadas, lo que junto a la aportación del “ojo del experto” permite conclusiones más válidas.

La prueba se podría hacer a población mayor de 65 años y repetirse en cinco años, de cara a tener mapas estadísticos sobre el cambio en las áreas del cerebro en las que se procesa la memoria, que se localiza en la zona más interna del lóbulo temporal, y que provoca las enfermedades neurodegenerativas.

Esto permitiría saber diez años antes si hay riesgo de desarrollar una demencia, ha explicado a Efe el doctor Insausti, que ha añadido que el programa debe pasar en los próximos meses el estudio de validación, aunque ya se han interesado por el varias instituciones de salud regionales.

La detección precoz del Alzheimer a través de pruebas olfativas ha centrado la exposición de la doctora Rosalinda Guevara Guzmán, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México, que ha conseguido una prueba estándar para determinar a través de la pérdida del olfato si se va a desarrollar una demencia.

“Se trata de una señal de alarma para que la persona mayor tome precauciones y ejercite su cerebro, sus capacidades, mediante la lectura o la realización de crucigramas para evitar el sedentarismo retardar la pérdida de memoria así como mejorar su calidad de vida”.

La prueba se aplica a personas mayores de 65 años que tienen un nivel cognitivo de 20 (el máximo es el 30) y se trata de identificar olores “nacionales”, aunque que se puede utilizar también en Centro y Latinoamérica.

Esta investigación deriva de conocer que el epitelio olfatorio sufre antes los mismos daños que se producen en el hipocampo y que conducen a la enfermedad del olvido, ha explicado la investigadora que ahora trabaja en la búsqueda de los umbrales gustativos de los mayores.

Se trata de buscar los cambios que se producen en el umbral gustativo de la tercera edad para elaborar los alimentos nutritivos que más les apetezca y poderlos conseguir de forma industrializada, de forma similar a las papillas de los bebés. EFE

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