El Quiz del Museo, disfruta aprendiendo

Los grupos del Pequemuseo y de ‘Bibliotecas Accesibles para Todos’ celebran un concurso con mayores y escolares que visitaron recientemente el Museo para comprobar el resultado.

Pequeños y mayores empataron ayer en el Quiz del Museo, un encuentro intergeneracional que se celebró en un auditorio Lázaro Dou del centro de congresos que estaba a reventar. Ese público -conformado por escolares, profesores y madres de los colegios Casería de Ossio y La Ardila; y usuarios y personal de la residencia de ancianos de Cruz Roja, del centro asistencial Ángeles Teysa y de la unidad de estancia diurna Parkinson Bahía de Cádiz- se divirtió con la experiencia y se mostró en todo momento muy entregado a una actividad que habían preparado los integrantes de los proyectos del Pequemuseo y de Bibliotecas accesibles para todos de los programas Emple@ Joven y Empleo +30.0001820733_560x560_jpg000

La idea era comprobar cuánto habían aprendido unos y otros de las visitas que habían realizado recientemente al Museo Histórico. Para ello habían preparado una batería de 20 preguntas -y distintas opciones como respuesta- que lanzaban para que fueran contestadas por uno de los dos grupos, uno formado por escolares y otro por un representante de cada centro de mayores y dependientes. Por cuestiones de movilidad estos concursaron durante toda la prueba, mientras cada cinco cuestiones se sustituía al cuarteto de los pequeños. De cada clase cada colegio había escogido a varios alumnos, los que mejor recordaran qué habían visto en el Museo, de manera que participaron alumnos de primero y segundo de Primaria de Casería de Ossio y chicos de dos líneas de Infantil de 5 años de La Ardila.0001820734_560x560_jpg000

El quiz, del que fueron maestros de ceremonia Carlos Verón y David Cárdenas, comenzó con una imagen de unos restos pertenecientes a un animal prehistórico del que se pedía el nombre. Los veteranos fueron más rápidos con la bocina que se usaba a modo de pulsador para poder responder primeros, llevándose los dos primeros puntos. La segunda pregunta fue contestada de manera adecuada, sin embargo, por los pequeños. De esa forma la primera ronda de cinco preguntas quedó con una mínima ventaja para los escolares que tenían 5 (tras responder bien a la última pregunta en el rebote) frente a los 4 del grupo de los mayores.

Tanto unos como otros, de cualquier manera, demostraban que sabían las respuestas, aun cuando tuviera que ser Margarita Tocino la que dilucidara qué bando había sido más rápido con la bocina. Alguna respuesta que se atrancaba podía ser contestada por el público, que colaboró para crear una gran ambiente festivo durante toda la actividad. Unos y otros, de hecho, fueron preguntados por Belén Luque y Nidia Salas, por cómo se lo estaban pasando y qué les parecía el encuentro. Los restos del campo de hockey de Los enamorados, los hornos púnicos o Trajano también fueron objeto del cuestionario del que pequeños y veteranos salieron victoriosos.

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