Parkinson: La importancia del diagnóstico precoz

No es la primera vez que los médicos y especialistas inciden en la importancia de la detección del Parkinson en sus fases iniciales, un diagnóstico que, de media, se está produciendo a los 18 meses, aunque en algunos casos puede demorarse varios años.enfermedad-parkinson-deteccion

El diagnóstico precoz es esencial por varios motivos, no en vano los médicos apuntan a que se duplica el beneficio para el paciente, ya que de un lado despeja las dudas y la preocupación sobre a qué responden los síntomas y, por otro, los tratamientos son más efectivos.

Asimismo, y así lo subrayan los especialistas, además de mejorar la eficacia de los tratamientos cuando se aplican en las fases iniciales de la enfermedad de Parkinson, el diagnóstico precoz permite adelantarse y tratar uno de los síntomas que padecen entre el 20 y el 40% de los pacientes, la depresión.

El diagnóstico precoz, al igual que sucede en el resto de patologías de la salud, es fundamental para enfrentarse a la enfermedad desde las fases iniciales y hacerlo de una manera más eficaz, ya que como señalan los especialistas en las fases tardías del Parkinson la respuesta de los tratamientos puede ser peor. Actualmente, según datos médicos, el diagnóstico del Parkinson se sitúa en la media de los 18 meses, si bien en algunos casos se puede demorar varios años. Cuando el síntoma inicial o el que nos alerta de que algo no va bien son los temblores, los pacientes suelen recurrir antes al médico, en este caso el neurólogo. No sucede lo mismo cuando los síntomas son dolor o una leve torpeza motora, señal ésta última que, por cierto, puede estar relacionada con un cuadro depresivo.

¿Cómo mejorar el diagnostico precoz del Parkinson? Los especialistas hacen hincapié en la información y en la necesidad de redoblar esfuerzos en educación sobre la salud para, al menos, saber identificar las primeras señales y no demorar la consulta al médico. De hecho, según varios estudios sobre el Parkinson y sobre el nivel de conocimiento de la población sobre esta enfermedad, más de la mitad de la población europea desconoce que el Parkinson es una patología neurológica; más de 75% no relaciona la dificultad de movimiento con esta enfermedad y más del 90% desconoce que el Parkinson es una enfermedad severa e invalidante.

¿Cómo reconocer los síntomas? Ésta es, por tanto, la pregunta a la que tendría que saber responder, al menos, la mayoría de la población. Aunque los temblores son uno de los síntomas más frecuentes del Parkinson (presentes en más del 60% de los pacientes), tal y como hemos visto no es el único. Hay otros síntomas que pueden enmascararse –síntomas motores- detrás de un dolor en el hombro o de una depresión. Temblor, dificultad para manipular objetos, para darse la vuelta en la cama y torpeza al andar, cansancio, insomnio, dolor y rigidez articular, depresión o pérdida de la expresividad de la cara son algunos de los síntomas que nos deben alertar y hacer pensar que podemos estar ante un cuadro de la enfermedad de Parkinson.

El diagnóstico certero y el estudio de cada caso es el paso previo para aplicar un tratamiento que, como apuntan los especialistas, debe ser individualizado e integral, adaptado a la edad, situación clínica, capacidades físicas y antecedentes. El tratamiento, seguido por un equipo multidisciplinar, también debe incluir la terapia de rehabilitación (fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y musicoterapia). Tratamientos cuyos objetivos son combatir los síntomas y retardar la evolución de la enfermedad, así como mejorar la calidad de vida del paciente.

Fuente: www.ellahoy.es

Deja un comentario