Retrasar el reloj celular para estudiar el Parkinson

Científicos de la Universidad de Stanford (EEUU) han logrado por primera vez crear neuronas con síntomas de Parkinson. Las células nerviosas se han obtenido a partir de células de la piel de una mujer que padece una forma hereditaria de esta enfermedad neurodegenerativa. Este modelo permitirá conocer mejor este trastorno y probar posibles tratamientos.

Las células iPS han hecho mucho ruido desde su descubrimiento por las inmensas posibilidades que ofrecen a la medicina regenerativa. Sin embargo, muchos expertos creen que su verdadera utilidad está en la creación a partir de ellas de modelos que imiten enfermedades, especialmente aquéllas que no se reproducen bien en animales, para poder estudiarlas en profundidad desde su origen y buscar formas de prevenirlas o frenarlas.

El último número de la revista ‘Cell Stem Cell‘ recoge un estudio que describe uno de estos modelos. Los autores, procedentes de la Universidad de Stanford (EEUU), hicieron una biopsia cutánea a una mujer de 60 años que sufría desde los 48 una forma de la enfermedad de Parkinson provocada por una alteración genética ya conocida.

Tomaron los fibroblastos de la piel de la paciente y los reprogramaron para obtener células iPS o de pluripotencialidad inducida, que tienen características similares a las de las células madre embrionarias. Después, diferenciaron esas células hasta convertirlas en neuronas dopaminérgicas, que son las que se degeneran principalmente en el Parkinson.

Como las neuronas creadas en el laboratorio procedían de las células de la citada paciente -y portaban la alteración genética-, los investigadores pudieron observar en ellas algunos rasgos típicos de esta enfermedad. “Ahora que hemos visto estos signos tempranos, podemos empezar a desarrollar métodos para buscar factores que protejan a las neuronas”, ha explicado Renee Reijo Pera, director del Centro de Investigaciones con Células Madre Embrionarias Humanas de Stanford.

El trabajo dirigido por Pera y Theo Palmer, profesor de Neurocirugía en la misma universidad, es importante ya que el Parkinson es una enfermedad difícil de estudiar en el humano y los modelos animales que existen no son buenos.

“Ésta es la primera vez que las neuronas de un paciente con Parkinson han mostrado rasgos de la enfermedad en la placa de Petri”, ha destacado Palmer. “Esto nos da pistas sobre dónde tenemos que mirar al estudiar casos provocados por distintas mutaciones genéticas o sin causa conocida. Al comparar las neuronas de pacientes con diferentes formas de Parkinson, podremos encontrar coincidencias y divergencias que ayudarán a optimizar los futuros tratamientos”.

Fuente: www.elmundo.es

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