Una apuesta por la calidad de vida

La unidad de estancia diurna -centro pionero a nivel andaluz- de Parkinson ofrece a 30 enfermos una atención integral basada en la rehabilitación física y del habla. “Aquí las personas mejoran”, dice su presidente.Baldomero Guerrero, presidente de Parkinson, con los planos de la residencia que quieren construir.

¿Puede una enfermedad como el parkinson que padecen en torno a 22.000 personas en Andalucía estar catalogada como rara? En la comunidad autónoma andaluza todavía es así, cuando se trata de la segunda enfermedad neurogenerativa más extendida. Por eso desde las entidades de ayuda mutua centradas en el parkinson se solicita a la administración regional un cambio. Ésa fue una de las cuestiones que la asociación de familiares y enfermos de parkinson Bahía de Cádiz, cuya sede se encuentra en San Fernando -aun siendo comarcal-, planteó a los dirigentes del Gobierno andaluz que los atendieron hace unos días en el Parlamento Andaluz. La agrupación solicita además que esta medida lleve consigo la elaboración de un plan específico para el colectivo a nivel autonómico.

Pero éste es sólo uno de los tantos frentes abiertos que tiene Parkinson Bahía de Cádiz, que no ha dejado de crecer desde su constitución en 2003. En este tiempo han luchado, con su presidente, Baldomero Guerrero, para contar con unas dependencias en las que atender a los enfermos. Hace un año aproximadamente comenzó a funcionar su unidad de estancia diurna, un centro pionero a nivel provincial y autonómico, donde atienden a personas discapacitadas dependientes de parkinson. En total las personas atendidas en horario de mañana son treinta. Por la tarde, acuden allí los enfermos que todavía pueden desenvolverse sin ayuda. “Aquí realizamos una rehabilitación total”, explica Baldomero Guerrero. “Sin ella -prosigue- la persona no mejora”. Los medicamentos sólo sirven como paliativo. Les estimulan para que se muevan, anden, hablen, cada persona de manera concreta, puesto que existe diferencias entre cada paciente y es imposible tratarlos de manera conjunta. “Una persona que padece parkinson no pierde el intelecto, y sufre mucho porque se da cuenta de lo que le está pasando”, comenta el máximo responsable de esta entidad.

En la unidad de estancia diurna un nutrido grupo de profesionales, psicólogos, pedagogo, logopeda, fisioterapeuta y auxiliares de clínica les prestan su ayuda, además de la trabajadora social. “Los técnicos los estimulan, hablan con ellos y eso les hace sentir bien. Es una forma de mantenerlos activos”, apunta Baldomero. Existe para ello en las dependencias de la calle Concha Pérez Baturone distintas salas: donde realizan sus ejercicios, donde hacen las manualidades o la sala de estimulación colectiva informatizada. Algunos de los trabajos de pintura son enviados a un certamen nacional. En una de las paredes del centro cuelga un cuadro con una obra ganadora.

Los servicios de estas instalaciones están muy demandados, no en vano con apenas un año de existencia ya cuenta con una lista de espera. ¿Podrían aumentar las plazas? Sería necesario la realización de obras para ampliar sus espacios, y eso supone dinero, un dinero que la entidad no tiene. Eso, sin embargo, no ha hecho que aparquen sus planes de construir unas nuevas dependencias, una residencia donde también prestarían servicio como centro de día. Por el momento, ya tienen el visado de la Junta de Andalucía de los planos del proyecto. Se trata de uno de los pasos previos que deben dar para que el centro cuente con la autorización necesaria para su funcionamiento. En enero los presentaron y en febrero lo obtuvieron. El arquitecto Javier Villarmín firma el proyecto. Sus esfuerzos se dirigen a partir de ahora a buscar fuentes de financiación para hacerlo realidad.

La residencia iría ubicada en una parcela, cedida por el Ayuntamiento, situada en la esquina de la calle Milongas con la calle Colombinas, en Camposoto, junto al futuro centro de salud que se creará en el lugar. Albergará más cerca de una veintena de habitaciones, casi todas individuales y alguna doble. Habrá salones, comedores, salas de visitas y espacio para que los profesionales realicen su trabajo con los enfermos, además de despachos, sitio para la cocina o el servicio de lavandería. Tendrá espacio para aparcar los vehículos en los que se traslada a los enfermos desde sus casas -desde cualquier punto de la comarca- e, incluso, un salón de actos. En total serán unos 3.800 metros cuadrados de superficie útil, todo para prestar atención a 60 personas en estancia diurna y a unas 30 acogidas en régimen interno. Eso supondrá la creación de un número elevado de puestos de trabajo para el funcionamiento diario del centro, a los que se sumaría la mano de obra necesaria para su construcción.

La asociación de enfermos de Parkinson Bahía de Cádiz se encuentra pendiente, por otro lado, de recibir la certificación de entidad de utilidad pública, lo que supondría un respaldo a su actividad dado que concede ciertos derechos, como no pagar IVA.

Fuente: www.diariodecadiz.es

Leave a Reply

%d bloggers like this: