Una manga eléctrica acaba con el temblor del parkinson

Los primeros ensayos con enfermos acreditan una eficacia del 90%. La neuroprótesis lleva unos electrodos que descargan una corriente eléctrica que frena el movimiento involuntario

Un equipo de treinta investigadores del Instituto Valenciano de Biomecánica (IVB) ha diseñado una neuroprótesis que cubre todo el antebrazo y las dos terceras partes del brazo, confeccionada con varias capas de tejido y con un panel de electrodos que están en contacto con la piel y que emiten una corriente eléctrica que mitiga el temblor de los brazos y manos en los pacientes de parkinson.
Los primeros estudios realizados en una veintena de pacientes valencianos y belgas han demostrado la eficacia de este prototipo, según anunció el físico Juan Manuel Belda Lois, coordinador del proyecto en Valencia.

El responsable de esta investigación indicó que la corriente eléctrica que se transmite a través de los electrodos estimula los músculos que controlan las articulaciones del codo y de la muñeca para eliminar el temblor y dejar sólo el movimiento voluntario del brazo.
Belda explicó que la manga eléctrica es como el amortiguador de un coche que suaviza el traqueteo al pasar por baches y badenes.
El físico precisó que las descargas que emiten los electrodos que van en el interior de la manga textil son similares a las de los aparatos de gimnasia pasiva, “pero con un control más sofisticado para compensar la parte del movimiento debida al temblor”. De hecho, los electrodos se cargan con una batería similar a la de un móvil.
La investigación que durará tres años y se hace en colaboración con el hospital Libre de Bruselas comenzó hace ya dos y es el eje se dos proyectos: el Tremor, que financia la Comisión Europea, y el Rehabot que tiene el apoyo del Ministerio de Ciencia, coordinados por el grupo de bioingeniería del CSIC.
Belda informó que los electrodos que van en el interior de la manga se activan cuando empieza el temblor. “Primero estudiamos la sensibilidad de la descarga (que oscila de 8 a 28 miliamperios) para que esté por debajo del umbral de la molestia del enfermo -con 14 se siente un hormigueo- y después se ataca los músculos que controlan cada articulación”.
De hecho, se ha trabajado sobre cuatro músculos: el flexor carporadial, el extensor largo del carpio, el biceps y el triceps, “que controlan la flexión de la muñeca y el codo”. Los estudios realizados sobre diez pacientes del hospital General de Valencia y de la Asociación de Parkinson de Valencia han acreditado una reducción del temblor de hasta el 90%, aunque ahora los investigadores tienen que ver hasta qué punto estos resultados se pueden generalizar.
Poder sujetar el vaso y los cubiertos
Más del 65% de enfermos de parkinson con temblor tienen serios problemas para realizar actividades tan cotidianas como sostener un vaso para beber, manejar los cubiertos para comer, vestirse, afeitarse o escribir.
La neuroprótesis del Instituto Valenciano de Biomecánica no ataca de origen de la patología pero reduce el movimiento involuntario, lo que aumenta la calidad de vida de los pacientes y reduce su discapacidad.
En la actualidad, las enfermedades relacionadas con el temblor se combaten con fármacos, cirugía y estimulación profunda del cerebro, pero los resultados no son válidos para el 25% de los afectados. En la Comunitat hay 11.000 personas con Parkinson. p. g. b. valencia

Fuente: www.levante-emv.com

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